Green Town


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Reseña del libro publicado por Minotauro que recopila dos novelas cortas de Ray Bradbury: El vino del estío y El verano del adiós

 

Si antes de leer la reseña os hago una pregunta del tipo "¿con qué estilo literario relacionáis a Ray Bradbury?", con casi toda seguridad todos lo relacionaréis con la ciencia ficción. Y por eso igual no seguís leyendo. Pues bien, cierto es que habríais acertado con la respuesta, pero os invito a continuar leyendo, pues este libro trata de otra cosa.

 

En la contraportada se nos comenta que es el primer libro de Ray Bradbury que no trata sobre el futuro, sino más bien sobre el pasado. Se compone de dos partes bastante diferenciadas sobre todo por lo que os voy a contar. La primera parte, El vino del estío, la escribió Bradbury hace casi cincuenta años y trata de explicarnos desde el punto de vista de dos hermanos el mundo de los adultos. La segunda parte, El verano del adiós, la escribió hace menos tiempo, porque quería que pasaran los años para poder madurar la idea. En ella nos cuenta cómo cambia la visión de uno de los hermanos en esos días del cambio de la infancia a la adolescencia.

 

La acción transcurre en los tres meses del verano en un pueblecito típico de la América profunda, que curiosamente está muy relacionado con la infancia del escritor. Se trata del pueblo que da nombre al libro, Green Town. Si bien los personajes protagonistas son los dos hermanos Spaulding, quien está a mi entender llevando el peso de la historia es el abuelo de los niños, ya que es quien los aconseja, los saca de apuros, etc. y me llama la atención que no se nombre a los padres de los niños.

 

A través de los ojos del hermano mayor vamos a ir viendo el descubrimiento de cosas nuevas de esa época, como el coche, que no dan su nombre pero por la descripción del mismo es esto. O el intento de un vecino de crear una máquina de la Felicidad, con nefastas consecuencias. Igual esto sí es ciencia ficción...

 

Es en la segunda parte cuando van a aparecer más personajes, tales como los compañeros de fechorías de los Spaulding o la gente del pueblo adulta, encabezados por el señor Quatermain, que va a intentar educarlos, consiguiendo crear una guerra entre ambos grupos de edad, que es cuando Bradbury despliega todo su arsenal narrativo.

 

El libro me ha sorprendido gratamente, pudiendo ver y haciendo ver que porque escribas ciencia ficción no estás peleado con escribir historias más corrientes. Lo importante está en lo que escribes no en cómo lo escribes. Con ello me refiero a que lo que importa es lo que se nos cuenta, no si es de un estilo u otro.

 

Autor

 

Ray Bradbury nació el 22 de agosto de 1920 en Waukegan, Illinois. Durante la Gran Depresión se trasladó con su familia a Los Angeles, donde se graduó en 1938 en Los Angeles High School. Su educación académica acabó ahí, pero continuó formándose por cuenta propia hasta que en 1943 se convirtió en escritor profesional.

 

Sus obras más conocidas son Crónicas Marcianas (publicada en 1950), una recopilación de relatos que describe con emotividad la colonización de Marte, El Hombre Ilustrado (1951), donde tomando como excusa los tatuajes de un hombre se desgranan varios relatos, y Farenheit 451 (1953), una distopía en la que los libros están prohibidos y un grupo secreto de libros vivientes se esfuerzan por transmitir de boca en boca la antigua cultura.

 

Bradbury no sólo es novelista, también ha escrito innumerables guiones de televisión, ensayos y poemas. Su preocupación como escritor no sólo se centra en cuestionarse el modo de vida actual, también se adentra en el reino de lo fantástico y maravilloso, con un estilo poético y a veces provocativo. En su niñez, Bradbury fue muy propenso a las pesadillas y horribles fantasías, que acabó por plasmar en sus relatos muchos años después.

 

El escritor toma frecuentemente el racismo como tema central de sus relatos, así como la guerra atómica y, como en Farenheit 451, la censura y la tecnología. Su preocupación profunda por el futuro de una humanidad dependiente de las máquinas es otro de los temas que se pueden ver frecuentemente en los relatos de Bradbury. Tampoco es extraño encontrar como tema favorito el miedo a la muerte.

 

En 1988 fue nombrado Gran Maestro Nebula. Tiene una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood y hay un cráter lunar que lleva el nombre de esta novela, el Cráter Dandelion (por Dandelion Wine). Vive actualmente en California y todavía está escribiendo activamente y disertando.

 

Sinopsis

“Green Town”, la primera obra de Bradbury donde el tema es el pasado y no el futuro, es la novela de la felicidad. En la infancia de Douglas Spaulding, de doce años, el escritor descubre su propia infancia y la del mundo americano.

El vino del estío

En tres meses de 1928, Douglas Spaulding observa, escucha y saborea las sorpresas rituales del verano: el descubrimiento de la vida y la muerte, el último tranvía, la limpieza de las alfombras, la aparición de las hamacas en los porches, la cosecha del vino del estío… pero su verano también está lleno de máquinas extraordinarias y magia misteriosa. Lo fantástico y lo cotidiano se dan la mano en esta deliciosa crónica de un verano visto a través de los ojos de un muchacho de doce años.

El verano del adiós

En los primeros días de octubre, la guerra llega a Green Town, Illinois. Es el viejo conflicto entre jóvenes y mayores. Las fuerzas de Calvin C. Quartermain han declarado una guerra sin tregua a Douglas Spaulding, de trece años, y a sus imberbes compañeros. Mientras, la vida espera para asaltar al joven Spaulding con sus poderosos misterios.

 

Edición

 

Editorial Minotauro

Cartoné

352 páginas

 

 

Conclusión

 

Alejado de lo que estamos acostumbrados a leer de Ray Bradbury (tanto en forma de libros como en forma de relatos), Green Town nos trae a un escritor con una gran capacidad narrativa que nos acerca y nos transmite esa felicidad que solíamos tener en esos años que íbamos a pasar unos días al pueblo de vacaciones, donde teníamos algo más de libertad que en la ciudad.

 

Nos va a sorprender y nos va a alegrar descubrir un nuevo Bradbury y seguro que entonces más de uno contesta de nuevo a la pregunta inicial diciendo que su estilo literario es propio, único e inimitable.

 

Se nota que me llega este escritor y en todo lo que he podido leer de él me trasmite todo con pocas palabras. Y os recomiendo su lectura, en una tarde de invierno, con un vaso de vino, al calor de una manta, recordando esos días veraniegos.

 

 

Nota: 70

 

Lo Mejor: La capacidad del autor para transmitirnos los sucesos de ese verano mágico.

 

Lo Peor: Los seguidores de Bradbury se pueden quedar algo descolocados.